Alarmante riesgo de microplásticos mascotas: el peligro invisible en tu hogar
Los microplásticos mascotas ya forman parte de la vida diaria de perros y gatos. Estas partículas menores a 5 milímetros entran al organismo a través del polvo del hogar, el agua potable y algunos alimentos, y se han detectado incluso en sus tejidos internos. Pueden generar inflamación, estrés oxidativo y alteraciones gastrointestinales. Las mascotas actúan como centinelas de la contaminación doméstica porque comparten el mismo espacio y tienen conductas que aumentan su exposición. Aunque la evidencia científica todavía es limitada, es posible reducir el riesgo con medidas simples: usar recipientes de acero inoxidable, cerámica o vidrio, limpiar frecuentemente el hogar, evitar juguetes plásticos de baja calidad y elegir textiles y alimentos de mejor origen. La conciencia sobre los microplásticos mascotas es clave para proteger la salud de nuestras mascotas y de toda la familia.