Cómo acompañar a un hijo o hija con trastornos de la conducta alimentaria
Cuando un hijo o hija es diagnosticado con un trastorno de la conducta alimentaria, la culpa suele aparecer de inmediato en las familias.
Sin embargo, estos trastornos son complejos y no tienen una sola causa, ya que influyen factores biológicos, psicológicos y sociales.
El desafío no es quedarse en la culpa, sino aprender a acompañar de forma consciente. Muchas veces, las familias pasan entre el control excesivo o la paralización por miedo a equivocarse.
Por eso, el acompañamiento terapéutico es clave, tanto para la persona afectada como para su entorno.
Acciones como escuchar, evitar juicios y estar presentes pueden marcar una gran diferencia en el proceso de recuperación.