Economía Circular: Tecnología y Cultura como Motores de una Transformación Real
explica que la economía circular no es una moda, sino un cambio estructural en la forma de producir y consumir. Su argumento central es que la transición hacia este modelo depende de dos factores simultáneos: tecnología avanzada y un cambio cultural profundo en empresas, administraciones y ciudadanos.
En la práctica, esto significa dejar de tratar los residuos como un problema final y comenzar a gestionarlos como materiales con valor. Tecnologías como la biometanización y la gasificación permiten convertir residuos no reciclables en energía limpia, mientras que la valorización material reintegra recursos recuperados directamente a la cadena productiva.