El nuevo gobierno en Chile tomó una decisión que sacude la política ambiental: retiró más de 40 decretos, incluyendo proyectos clave de áreas protegidas en salares y ecosistemas altoandinos. Estas iniciativas buscaban equilibrar la explotación del litio con la conservación de la biodiversidad. Aunque el Ejecutivo habla de una revisión técnica, científicos y organizaciones advierten un retroceso sin precedentes. El futuro de estas áreas protegidas ahora es incierto y podría definir el rumbo ambiental del país.
El nuevo gobierno en Chile tomó una decisión que sacude la política ambiental: retiró más de 40 decretos, incluyendo proyectos clave de áreas protegidas en salares y ecosistemas altoandinos. Estas iniciativas buscaban equilibrar la explotación del litio con la conservación de la biodiversidad. Aunque el Ejecutivo habla de una revisión técnica, científicos y organizaciones advierten un retroceso sin precedentes. El futuro de estas áreas protegidas ahora es incierto y podría definir el rumbo ambiental del país.