El Vínculo Sanador: La ciencia detrás del amor incondicional en la tercera edad
Un reciente estudio realizado a más de 1.500 personas demostró que convivir con una mascota, especialmente un perro, ralentiza significativamente el deterioro cognitivo y funcional en pacientes con demencia leve a moderada. La investigación concluye que las responsabilidades diarias asociadas al cuidado del animal (como mantener rutinas de paseos y alimentación), sumadas a la inmensa contención emocional, combaten el aislamiento social y ayudan a los adultos mayores a mantener su independencia, bienestar y calidad de vida durante mucho más tiempo.