La pésima mezcla de beber y conducir
Cada año en Chile, cientos de familias sufren la pérdida de un ser querido producto de accidentes de tránsito relacionados con el consumo de alcohol. Aunque parezca una advertencia repetida, sigue siendo una verdad dolorosa. El alcohol y conducir nunca son compatibles, pues al conducir bajo sus efectos se reduce la capacidad de reacción y se incrementa el riesgo de provocar un accidente. Por eso, al tomar decisiones responsables, lo primero debe ser no conducir si se ha consumido alcohol.