Planta desaladora de Coquimbo enfrenta crítica evaluación ambiental sin inicio de obras
La planta desaladora de Coquimbo, proyectada en El Panul, fue adjudicada al consorcio español Sacyr Agua por 318 millones de dólares en noviembre de 2025. A pesar del avance concesional, el proyecto enfrenta retrasos en su evaluación ambiental debido a observaciones técnicas sobre ecosistemas marinos, pueblos indígenas, biodiversidad y descarga de salmuera. El Estudio de Impacto Ambiental está en análisis de su segunda adenda, lo que mantiene suspendido el inicio de obras. La planta abastecerá de agua potable a La Serena-Coquimbo y agua de riego a Ovalle, con operaciones proyectadas para fines de 2029, aunque existe presión política para adelantar el plazo a 2028. Es considerada estratégica para enfrentar la crisis hídrica regional.