¿Por qué sentimos miedo en lugares «embrujados»? La ciencia responde
¿Alguna vez has sentido un escalofrío al entrar en una habitación vieja y has pensado que había un fantasma? La ciencia tiene una explicación mucho más lógica para ese miedo.
Resulta que no son espíritus, sino infrasonidos: sonidos tan graves que no los escuchas, pero que hacen vibrar tu cuerpo y hasta tus ojos, creando visiones extrañas. A eso súmale el moho de las paredes viejas que puede causar confusión, y corrientes de aire frío que activan tu piel de gallina. Tu cerebro, al no encontrar una causa lógica, inventa la idea de un fantasma. Al final, los monstruos no están en la casa, sino en cómo nuestro cuerpo reacciona a un ambiente con mala ventilación o cables en mal estado.